DIA MUNDIAL DE PROTECCIÓN DE LA LACTANCIA MATERNA
"Dia Mundial de Protección de la Lactancia Materna"
La lactancia materna, desde el nacimiento hasta los dos años o más, es fundamental para la salud, el crecimiento y el desarrollo adecuado de los niños y niñas. Proporciona nutrientes esenciales, fortalece el sistema inmunológico, reduce el riesgo de enfermedades y ayuda a prevenir la mortalidad y morbilidad infantil.
Para las madres, la lactancia también ofrece beneficios para la salud a largo plazo, incluyendo una reducción del riesgo de ciertas enfermedades crónicas.
En América Latina y el Caribe (ALC), solo el 43 por ciento de los lactantes menores de seis meses son alimentados exclusivamente con leche materna, una tasa inferior al promedio mundial. Además, solo el 54 por ciento de los recién nacidos son amamantados dentro de su primera hora de vida, y apenas el 43 por ciento de los niños continúan con la lactancia hasta los dos años de edad. Esta carencia contribuye a la persistente triple carga de malnutrición en la región: desnutrición, sobrepeso y obesidad, y deficiencias de micronutrientes.
Aunque la región ha logrado avances en la reducción de la desnutrición aguda, que actualmente afecta a 700,000 niños menores de cinco años, y la desnutrición crónica, que impacta a 4.8 millones de niños en el mismo grupo etario, el ritmo de progreso se ha desacelerado. Además, el sobrepeso y la obesidad infantil en menores de cinco años ha aumentado en las últimas dos décadas. En 2022, el 8.6 por ciento de los niños menores de cinco años en ALC presentaban sobrepeso u obesidad, en comparación con el 6.8 por ciento en el año 2000.
Estos desafíos nutricionales están impulsados por factores sociales, culturales y estructurales que debilitan la salud y el desarrollo infantil. Entre los principales problemas se encuentran la comercialización agresiva de sucedáneos de la leche materna dirigida a madres, padres y cuidadores, el acceso limitado a servicios de salud de calidad y marcos normativos débiles que no protegen ni apoyan adecuadamente la lactancia materna. Estas condiciones comprometen los derechos de los niños y las niñas a una salud y nutrición adecuadas.
Para abordar esta situación, la Asamblea Mundial de la Salud (AMS) adoptó en 1981 el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna. El Código tiene como objetivo apoyar la regulación de las prácticas de comercialización de los sucedáneos de la leche materna para proteger y promover la lactancia. Resoluciones posteriores de la AMS, adoptadas aproximadamente cada dos años, han ampliado y fortalecido el Código. La Resolución 34.22 de la AMS insta especialmente a los gobiernos a tomar medidas para dar cumplimiento a los principios y objetivos del Código, de acuerdo con sus marcos sociales y legislativos, incluyendo la adopción de leyes nacionales, reglamentos u otras medidas adecuadas.
La implementación del Código en ALC ha sido desigual. Se necesita con urgencia el fortalecimiento de los marcos legales, una mejor supervisión y aplicación, y una mayor colaboración entre las partes interesadas para garantizar el cumplimiento y proteger las prácticas de lactancia materna.
Datos clave
La lactancia materna ayuda a prevenir el sobrepeso y la diabetes tipo 2 en la niñez.
La lactancia materna prolongada reduce el riesgo de sobrepeso y obesidad en un 13%, lo que contribuye a combatir las enfermedades no transmisibles causadas por la obesidad. También disminuye el riesgo de diabetes tipo 2 en 35%.
La lactancia materna protege contra la leucemia en la niñez.
Amamantar por seis meses o más se asocia con una reducción del 19% en el riesgo de leucemia en la niñez, comparado con un período más corto o con no amamantar.
La lactancia materna protege contra el síndrome de muerte súbita infantil
Los bebés que son amamantados tienen un 60% menos riesgo de morir por síndrome de muerte súbita infantil, comparados con los que no son amamantados. El efecto es aún mayor para infantes que reciben lactancia materna exclusiva.
La Lactancia Materna promueve el apego
El apego entre madre e hijo aumenta cuando las madres interactúan con sus hijos mientras amamantan. Períodos más prolongados de lactancia materna se asocian con respuestas más sensibles de las madres y la seguridad que se genera con el apego.
La duración de la lactancia materna esta positivamente asociada con los ingresos.
El seguimiento a una cohorte de niños 30 años después de su nacimiento, mostró que los adultos que fueron amamantados tuvieron salarios más altos, un efecto que fue mediado por el aumento en los años de escolaridad.
Las políticas que apoyan la lactancia materna en los lugares de trabajo son buenas para las empresas
Las políticas de apoyo a la lactancia materna en el lugar de trabajo aumentan la retención de los empleados, el rendimiento, la lealtad, la productividad y el espíritu de grupo.
La lactancia materna aumenta la inteligencia de los bebés
Los adultos que fueron amamantados cuando niños tienen 3,4 puntos más en los indicadores de desarrollo cognitivo. Un aumento en el desarrollo cognitivo resulta en más años de escolaridad .
La lactancia materna es buena para el medio ambiente.
La lactancia materna no deja huella de carbono. La leche materna es un recurso renovable y es producida por las madres y consumida por los bebés sin polución, empaque o desechos.
Leche materna: más que nutrición
Además de brindar la nutrición perfecta y protección contra infecciones y muerte, los componentes de la leche materna probablemente afectan la programación epigenética en un momento crítico cuando la expresión de los genes se está desarrollando para el resto de la vida.
Lactancia materna: una política imperativa de la salud pública
“Si hubiera una nueva vacuna que previniera 1 millón o más de muertes infantiles por año, y que además fuera barata, segura, administrada por vía oral, y que no necesitara una cadena de frío, sería una política imperativa de la salud pública. La lactancia materna puede hacer esto y más”.
La lactancia materna también protege a las madres
Las mujeres que amamantan tienen un 32% menos de riesgo de tener diabetes tipo 2, un 26% menos de riesgo de tener cáncer de mama y un 37% menos riesgo de tener cáncer de ovarios, en comparación con aquellas mujeres que no amamantan o que amamantan menos.